¿Serán las grandes empresas capaces de realizar la auditoría energética obligatoria en el plazo y con las condiciones que exige el Real Decreto 56/2016? El Ministerio de Industria estima que esta medida afecta a 3.800 compañías con más de 250 trabajadores o aquellas que cuentan con menos empleados, pero su volumen de negocios anual excede de 50 millones de euros o tienen un balance general al año de más de 43 millones.

Aunque por el momento (a fecha de publicación de este artículo, 20 de junio de 2016) no existen estadísticas o datos oficiales que indiquen qué porcentaje de empresas están cumpliendo con lo establecido en la ley, algunos expertos dudan de que las empresas puedan adaptarse al plazo dado por el Gobierno –nueve meses a partir de la publicación del Real Decreto– y creen que acabarán realizando la auditoría energética obligatoria con cierto retraso.

 

¿Qué establece la ley?

El pasado 12 de febrero de 2016 se aprobó el Real Decreto 56/2016 para trasponer la directiva Directiva 2012/27/UE; una medida encaminada a “impulsar el ahorro y la eficiencia energética contribuyendo de manera decisiva a alcanzar los objetivos de la Unión Europea”, según el Ministerio de Industria.

Para adaptarse a la nueva norma, aquellas compañías que no cuenten con un sistema de gestión energético/ambiental –certificado por un organismo independiente que incluya una auditoría energética conforme a las directrices del Real Decreto–, deberán someterse a una auditoría energética antes del 14 de noviembre de 2016.

 

¿Quiénes están obligados a realizar una auditoría energética obligatoria?

Las empresas que deben realizar una auditoría energética obligatoria son aquellas que cumplan al menos dos ejercicios consecutivos con la condición de gran empresa, es decir, que “ocupen al menos a 250 personas o las que, aun sin cumplir dicho requisito, tengan un volumen de negocio que exceda de 50 millones de euros y, a la par, un balance general que exceda de 43 millones de euros”. También es obligatorio para los grupos de sociedades, definidos según lo establecido en el artículo 42 del Código de Comercio.

Quedan excluidas del ámbito de aplicación las microempresas, y pequeñas y medianas empresas (PYMES); no así las empresas públicas, universidades u otros servicios con fines lucrativos, como tampoco los centros de trabajo temporal.

 

¿Qué aspectos debe analizar la auditoría?

La auditoría energética obligatoria de la empresa debe cubrir, al menos, “el 85 por ciento del consumo total de energía final del conjunto de las instalaciones ubicadas en el territorio nacional”.

 

Para realizar una auditoría energética, ¿con qué tipo de profesionales se debe contactar?

Una auditoría energética válida debe ser realizada por un profesional cualificado. Según la normativa, las compañías podrán contratar a auditores energéticos externos debidamente cualificados. Aunque, si lo prefieren, también pueden optar por realizar la auditoría con técnicos cualificados de la propia empresa, “siempre que no tengan relación directa con las actividades auditadas y pertenezcan a un departamento de control interno”.

En cualquier caso, el técnico deberá haber recibido y superado un curso teórico y práctico de conocimientos específicos de auditorías energéticas impartido por una entidad reconocida por el órgano competente de la comunidad autónoma.

 

¿Cuánto cuesta realizar una auditoría energética obligatoria?

Dado que cada compañía tiene unas características únicas, el coste variará ya que las auditorías energéticas deberán adaptarse a la configuración propia de cada organización. Lo normal es que con la implantación de algunas de las medidas energéticas recomendadas, el coste de la auditoría se vea más que compensado.

Sin embargo, no solo hay que pensar en los costes sino también en los beneficios. Tras realizar una auditoría energética obligatoria, la empresa será más consciente de cómo puede mejorar su consumo energético y evitar el derroche de energía. Hay que tener en cuenta que el coste energético supone una importante partida presupuestaria para las empresas y, reducirlo, contribuye a mejorar la competitividad de las organizaciones.

Cuando las compañías observen que el ahorro energético que pueden alcanzar les beneficia económicamente y les ayuda a ser más competitivas es probable que muchas de las medidas sugeridas en la auditoría energética se pongan en marcha.

 

Empresa y auditoría energética: aspectos a mejorar

En una empresa que se somete a una auditoría es fundamental analizar cuál es la gestión energética que se realiza en sus instalaciones. Se analizan datos para conocer cuál es el consumo energético que se realiza para satisfacer los productos/servicios y prestaciones que la compañía necesita para funcionar.

Entre los principales elementos que la empresa somete a examen en la auditoría energética destacan la red eléctrica de la compañía, cómo es el nivel de aislamiento térmico de los edificios, cómo es su sistema de iluminación y si es eficiente, qué tipo de sistemas de calefacción /climatización tienen, si se dispone de sistemas de regulación y control, si se han integrado energías renovables…

Tras un análisis extenso de todos los elementos, se puede elaborar una ‘radiografía’ de cuál es el nivel de eficiencia energética de las instalaciones y se pueden elaborar las recomendaciones oportunas para mejorarlo.

 

Beneficios de asesorarse a través de una empresa de servicios energéticos

Tras la realización de la auditoría energética, para poner en marcha las medidas sugeridas lo mejor es ponerse en manos de profesionales de probada experiencia y solvencia en el sector.

Contar con la experiencia de empresas de servicios energéticos (ESEs) supone un plus de garantía para las compañías ya que las ESEs se ocupan de conseguir los objetivos de ahorros y de garantizar el correcto funcionamiento de las instalaciones, comprometiéndose a cobrar solo los precios pactados, cueste lo que cueste proporcionar el servicio. Su cuenta de resultados depende de lograr la mayor eficiencia energética de las instalaciones.

¿Quiere más información sobre las auditorías energéticas en empresas? Contacte con Remica, empresa dedicada desde hace más de 30 años a la eficiencia energética. Nuestro equipo de profesionales le atenderá en el teléfono 91 396 03 00 o en el email remica@remica.es.

 


Auditorías y eficiencia energética en empresas

(Actualización del artículo a fecha 23 de junio de 2018). Un año y medio después de que finalizase el plazo para presentar autidorías energéticas obligatorias en grandes empresas, el diario Interempresas publicó un artículo sobre el impacto que han tenido, usando para ello una mesa organizada en la feria Genera.

Representantes de Andalucía, Castilla y León y País Vasco “tres de las comunidades autónomas más activas en la supervisión y control de auditorías energéticas” presentaban los siguientes resultados:

 

ANDALUCÍA

  • Se registraron 794 expedientes de auditorías (8.364 instalaciones).
  • El 20% de las grandes empresas no había realizado aún una auditoría energética (a junio de 2018).
  • Se realizan inspecciones por parte de esta Comunidad Autónoma, lo que incentiva a que finalmente las empresas realicen la auditoría.

CASTILLA Y LEÓN

  • Realizaron auditorías 468 empresas (5.248 instalaciones, un 15,5% del total en España).
  • Solo un 8% de las empresas obligadas no habían realizado aún una auditoría energética (en junio de 2018).
  • Las auditorías de eficiencia energética realizadas detectaron ahorros energéticos potenciales del 713.510 MWh/a, lo que evitaría la emisión de más de 14 millones de toneladas/año de CO2.
  • Para lograrlo, se estima que las medidas de eficiencia energética a aplicar ascenderían a 146,7 millones de euros. Y que el retorno de esta inversión se produciría antes de cuatro años.

 

PAÍS VASCO

  • Realizadon auditorías 609 empresas (3.574 instalaciones).
  • Menos del 10% de las grandes empresas no habían realizado una auditoría energética (en junio de 2018).
  • La mayoría de empresas que realizaron una auditoría adoptaron o anunciaron su intención de adoptar sistemas de gestión energética.