A través de las auditorías energéticas en edificios de oficinas se pretende buscar soluciones que permitan hacer un uso más eficiente de los recursos energéticos disponibles. Para ello, analizan la situación del edificio de oficinas tanto desde el punto de vista de su envolvente (fachadas, cubiertas, cerramientos, suelos, etc.) como de las instalaciones.

Entre los aspectos fundamentales que caracterizan a las auditorías energéticas de edificios de oficinas es que siempre deben tener presente el confort de los empleados  y la máxima atención al respeto medioambiental.

  1. People First

La Asociación Americana de Ingeniería de Calefacción, Refrigeración y Climatización (ASHRAE), a través de su principio “Las personas primero” (People First) defiende que las medidas energéticas recomendadas en la auditoría energética nunca pueden anteponer los principios técnicos o económicos al bienestar de las personas.

La insolación, el aprovechamiento de la luz natural, la calidad del aire exterior o el aislamiento térmico son factores que afectan directamente a los gastos de explotación de un edificio y que influyen de una manera muy importante en el rendimiento del trabajo de sus ocupantes.

Teniendo en cuenta que las personas son el mayor activo de la empresa, las medidas de eficiencia energética contempladas en las auditorías energéticas deben contemplar estos aspectos e ir encaminadas a garantizar el confort de las personas, para que puedan desempeñar su trabajo de la mejor manera posible.

  1. Cumplir las normativas

Un buen trabajo de auditoría debe incluir entre sus principios el cumplimiento total de las normativas aplicables a su campo de actuación y el respeto al medio ambiente. Entre sus objetivos debe estar eliminar en la medida de lo posible el impacto ambiental del edificio.

  1. Diferentes tipos de auditorías

Existen diferentes tipos de auditorías energéticas en función de cuándo se realicen: durante el diseño del proyecto, durante la ejecución del mismo o cuando las oficinas se encuentran ya en funcionamiento.

  1. Considerar el edificio como un ‘único consumidor’

Durante la auditoría energética, en lugar de proponer soluciones parciales, se recomienda considerar el edificio de oficinas como un «único consumidor de oficinas». De ese modo se puede lograr una plena integración de los recursos disponibles para mejorar el rendimiento energético de la instalación.

  1. Contemplar unos principios fundamentales

Los aspectos fundamentales que se deben contemplar en la elaboración de una auditoría energética son:

  • Utilizar (o tratar de incrementar) el uso de energías renovables.
  • Sustituir fuentes de energía obsoletas, o poco eficientes.
  • Analizar con detenimiento las edificaciones y equipos existentes.
  • Evaluar los parámetros térmicos, eléctricos, y de confort a satisfacer en las oficinas.
  • Residuos: analizar su gestión y posible aprovechamiento.
  • Introducir soluciones de arquitectura e ingeniería bioclimática.
  • Estudiar técnicas alternativas en la producción de energía.
  • Realizar un análisis económico de las soluciones propuestas, así como del ahorro energético y monetario conseguido.

 

Consumo energético en edificios de oficinas

Según la Guía de Ahorro y Eficiencia Energética en Oficinas de WWF, la mitad de la energía consumida en el sector servicios se realiza en los edificios de oficinas, que son responsables de un 40% del consumo energético en todo el mundo.

La iluminación y aparatos eléctricos y los sistemas de calefacción son los principales responsables de que se consuma energía en estos edificios. Por su parte, el agua caliente sanitaria supone un 5% del consumo energético.

El uso generalizado de los sistemas de climatización, los sistemas de iluminación o el cada vez mayor el número de equipos ofimáticos (ordenadores, impresoras, fotocopiadoras, escáneres, faxes…) contribuyen significativamente a aumentar el consumo de energía de los centros de trabajo. Este consumo se va a ver influido también por factores como el nivel de eficiencia energética de los equipos, los hábitos de consumo de los usuarios o las propias características constructivas del edificio.

Si a todo lo anterior le añadimos que entre el 40% y el 50% de las emisiones de CO2 de una empresa la producen los trabajadores trasladándose a su lugar de trabajo, es oportuno reflexionar sobre el impacto directo e indirecto que tienen los edificios de oficinas y el diseño de los espacios de trabajo sobre el medio ambiente.

¿Estás interesado en realizar una auditoría energética en tu edificio de oficinas? Contacta con nosotros y un consultor energético de Remica tratará su caso de forma personalizada.

 

 

Fuente: Guía de Auditorías Energéticas en Edificios de Oficinas de la Comunidad de Madrid, publicada en la web de Fenercom, y de la Guía Ahorro y Eficiencia Energéticoa en Oficinas de WWF.