La llegada del otoño se suele relacionar con la caída de las hojas, la llegada del mal tiempo, la bajada de las temperaturas y, en consecuencia, la hora en la que toca encender la calefacción.

Sin embargo, este otoño ha comenzado con altas temperaturas en la Península Ibérica y parece que el frío  tardará en llegar.

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), en una nota de prensa hecha pública el pasado 21 de septiembre, pronostica que este otoño, probablemente, las temperaturas alcanzarán valores superiores a la media del periodo de referencia (años 1981-2010) en todo el país.

Respecto a si será o no un otoño lluvioso, las últimas predicciones para los meses de octubre, noviembre y diciembre de 2016 auguran que los “índices serán muy parecidos” con respecto a otros años.

 

Sobre el encendido de calefacción en otoño

radiador con válvula termostática¿Se cumplirán las previsiones y este año habrá que encender más tarde la calefacción? ¿O por el contrario el frío llegará antes y deberemos estar preparados? Lo cierto es que las condiciones climáticas pueden cambiar, por lo que AEMET actualiza la información y previsiones meteorológicas de manera regular a través de su página web.

A esto hay que añadir que tanto el otoño como la primavera son estaciones cambiantes, en las que la transición del calor al frío (y viceversa) pueden producirse de manera brusca.

Por tanto, lo que más conviene este otoño es que las instalaciones de calefacción estén preparadas y a punto para cuando sea necesario realizar el encendido.

 

¿Qué puede hacer el usuario?

En las viviendas, es necesario:

  • Mantener los radiadores limpios de partículas de polvo y suciedad, para asegurar que funcionan correctamente y evitar malos olores.
  • Realizar un purgado de los radiadores. Este proceso, que consiste en expulsar el aire acumulado en los radiadores, debe realizarse antes del encendido de la calefacción. De ese modo se garantiza que el agua circulará correctamente y se evitan problemas, como que el radiador no caliente tanto como debería.
  • Hay que mantener libres de obstáculos los radiadores. Si los radiadores están tapados por objetos como muebles o cortinas se dificulta la distribución del calor.

 

¿Qué tener en cuenta en instalaciones de calefacción central?

  • El periodo de encendido de la calefacción, así como la temperatura de consigna de la caldera, lo establece la comunidad de vecinos. Si usted tiene dudas al respecto, esta información puede proporcionársela su administrador de fincas o el presidente de la comunidad.
  • El mantenimiento preventivo y correctivo de la sala de calderas es fundamental. Un mantenimiento preventivo ayuda a adelantarse a posibles averías y a evitar el derroche energético. Igualmente, también es importante contar con un servicio técnico de mantenimiento correctivo, capaz de reaccionar con agilidad ante cualquier incidencia.

 

calderas de condensación

Durante los meses de frío, la factura energética destinada a calefacción supone un gasto importante para las comunidades de propietarios. Por eso conviene actualizar las instalaciones térmicas más obsoletas e ineficientes y sustituirlas por otras tecnologías que eviten el derroche energético. En la mayoría de los casos, los ahorros que se consiguen con ello contribuyen a amortizar la inversión realizada.

Según un estudio, elaborado por Remica Servicios Energéticos con datos obtenidos por la entidad certificadora TÜV Rheinland durante las dos últimas temporadas de calefacción (2013/14 y 2014/15), las comunidades de propietarios con sistema de calefacción central que renuevan sus viejas calderas por calderas de condensación e individualizan su sistema de calefacción logran, de media, ahorros energéticos anuales superiores al 40%.

 

¿Es normal que tardemos en encender la calefacción?

Este 2016 se están registrando temperaturas superiores a la media. Al inicio “cálido” del otoño, del que hablábamos al principio de este artículo, hay que sumarle un verano con temperaturas más elevadas de lo habitual, en el que ha llovido menos.

Según los datos recogidos por AEMET en el periodo 1 junio -31 julio:

  • La temperatura media ha sido de 24,2ºC, valor que queda 1,2ºC por encima de la media de la estación veraniega, en comparación con el periodo de referencia1981-2010.
  • La precipitación media sobre España ha sido de 36 mm, valor que queda un 49% por debajo del valor medio del trimestre, según el periodo de referencia.
  • Tanto en el mes de junio, como en los meses de julio y agosto, las precipitaciones han estado muy por debajo de los valores normales. El mes de agosto ha sido el más seco de los tres.

En cuanto al periodo del 1 al 15 de septiembre, los datos de AEMET muestran que:

  • La primera mitad de septiembre comenzó con un episodio de temperaturas anormalmente elevadas que afectó al área peninsular y a Baleares, y que tuvo su máximo de intensidad entre los días 5 y 7 de septiembre.
  • A partir del día 13 de septiembre hubo un descenso generalizado de temperaturas que comenzó afectando a la mitad oeste peninsular con descensos de más de 8ºC en las temperaturas máximas.

 

¿Se deben estas temperaturas al ‘cambio climático’? En la nota de prensa emitida por AEMET no se establece una relación directa entre las previsiones de un otoño más cálido de lo habitual con el cambio climático.

Sin embargo, en la web de AEMET incluyen un apartado llamado Proyecciones climáticas para el siglo XXI en el que  afirman que “el clima está cambiando como consecuencia de las actividades humanas, singularmente por las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a la utilización de combustibles fósiles y a la deforestación”.

En este apartado se puede consultar información tanto numérica como gráfica relativa a las proyecciones de cambio climático para el siglo XXI regionalizadas sobre España y correspondientes a diferentes escenarios de emisión de utilidad para ser empleada, en el marco del Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC), en trabajos de evaluación de impactos y vulnerabilidad.