Cada vez es más común que en las reuniones de vecinos se hable de Gestión Energética, pero lo cierto es, que son muchas las dudas a la hora de conocer exactamente la diferencia entre contratar una empresa de mantenimiento y una empresa de servicios energéticos, o simplemente, creen que no hay ninguna.

Sin embargo, hay diferencias, y cobran gran importancia si tenemos en cuenta que el gasto energético es una de las partidas más importantes en los costes habituales de una Comunidad de Vecinos. Un gasto que, a medida que suben los precios de los combustibles y las instalaciones son más antiguas, va en aumento.

La empresa de mantenimiento de las instalaciones productoras de energía de una Comunidad de propietarios, es la responsable de la seguridad y el buen funcionamiento de las mismas, es decir, que por ejemplo, los vecinos no se queden sin calefacción. Sin embargo, no es responsable del rendimiento de las mismas, no es responsable de que, para dar ese servicio de calefacción, las instalaciones estén consumiendo más de lo deberían.

En los objetivos de una empresa de mantenimiento está la seguridad y el confort de los usuarios, el buen servicio, la durabilidad y el buen funcionamiento de las instalaciones. La empresa de servicios energéticos (ESE) que lleva a cabo la gestión energética del edificio, añade un parámetro más, ya que ofrece a los usuarios todo lo anterior, pero garantizando el rendimiento de las instalaciones, es decir, las mismas o mejores condiciones, pero con el mínimo consumo de energía.

Aquí es donde radica la principal diferencia entre la empresa mantenedora y la empresa de servicios energéticos, ésta última tiene ligados sus beneficios al cumplimiento de los objetivos: conseguir ahorro energético.

A ello, hay que sumar los riesgos que las instalaciones conllevan y quién asume los mismos. Cuando la instalación no tiene gestión energética, el riesgo de que consuma más de lo que debe, lo asumen los propietarios; en cambio, con una empresa encargada de la gestión energética, sería ésta quien asumiría el coste económico si hay un funcionamiento poco eficiente de las instalaciones.

La misma situación nos encontramos ante una avería, la primera opción sería que el coste de solucionarla la asuman los usuarios, mientras que en el segundo caso, la empresa de servicios energéticos ha garantizado las instalaciones y, por tanto, asume la reparación de las mismas.

En las funciones de una empresa de servicios energéticos está identificar y evaluar el consumo actual y los gastos asociados de las instalaciones y servicios que consumen energía en el edificio (calefacción, agua caliente sanitaria, iluminación, etc.). Después debe aplicar soluciones que garanticen el ahorro energético desde el primer momento de forma garantizada. Posteriormente, se hace cargo del mantenimiento, para asegurar el buen rendimiento de las instalaciones y que, por tanto, los ahorros se mantengan en el tiempo.

A través de la Gestión Energética, una comunidad de propietarios está asegurando un ahorro económico y un uso eficiente de sus instalaciones a largo plazo, siempre con total garantía.