Entender la directiva ErP para calderas es sencillo gracias a este artículo en el que tratamos de dejar claro en qué consiste y cómo se ha venido aplicando:

1.¿Cuándo se puso en marcha?

La Directiva ErP (energy related products o productos relacionados con la energía) también se conoce en algunos países como Alemania como la ‘Directiva de Ecodiseño’. Se ha creado con el fin de regular –del mismo modo para toda la Unión Europea- el diseño ambientalmente responsable y el marcado de eficiencia de los productos que consumen energía.

Esta normativa se aplica desde el 1 de agosto de 2015 para las bombas de circulación de bajo consumo y desde el 26 de septiembre de 2015 para productos de calefacción y producción de agua caliente sanitaria (ACS).

Además, los productos con una potencia de hasta 70 kW y una capacidad de hasta 500 litros deberán identificarse con una etiqueta de eficiencia energética. De esta manera, los consumidores pueden reconocer la eficiencia energética de un solo vistazo gracias a los diversos colores y a las letras identificativas de la etiqueta.

La aplicación de la Directiva sobre diseño ecológico (ErP) y la Directiva sobre etiquetado energético (EdP), junto con sus regulaciones de acompañamiento han modificado el panorama regulatorio para los productos de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC por sus siglas en inglés) en el mercado europeo.

Estos reglamentos han supuesto la incorporación inmediata de aquellos sistemas que supongan una mayor eficiencia respecto a los convencionales, una reducción en el consumo de combustible y, en consecuencia, un mayor beneficio medioambiental para nuestra sociedad.

etiquetado energético

Esquema de etiquetado energético. Fuente: Tucontrolastuenergia.es

2. ¿A qué equipos afecta la directiva ErP?

La Directiva ErP afecta a las calderas de calefacción y bombas de calor de hasta 400 kW de salida, las unidades de cogeneración de hasta 400 kW de salida de calentamiento y 50 kW de salida eléctrica , ACS y acumuladores hasta 2.000 litros, así como a los componentes individuales, tales como controladores de temperatura y unidades solares.

En cuanto a las etiquetas de estos equipos, incluyen categorías similares a las que los usuarios ya están acostumbrados a ver en los electrodomésticos. Se diferencian por clases energéticas: desde A+++ (para sistemas) o A ++ (para productos) hasta G. La clase A+++ significa una gran eficiencia y G baja eficiencia. En función del tipo de producto, podrían incluirse informaciones adicionales.

 3. ¿La nueva directiva de Ecodiseño obliga a cambiar la caldera?

Los propietarios de viviendas  no tienen la obligación de cambiar la caldera que ya tienen instalada si esta no cumple con las actuales normativas de Ecodiseño y Etiquetado Energético. No obstante, es recomendable cambiar una caldera poco eficiente energéticamente por otra con una mayor eficiencia, aunque no haya llegado al final de su vida útil. A la larga, el ahorro energético acaba compensando la inversión.

Las directivas de Ecodiseño y Etiquetado Energético afectan principalmente a los fabricantes, que ya no podrán lanzar productos que las incumplan. Así pues, los equipos como calderas, bombas de calor geotérmicas y depósitos de agua deberán cumplir con unos requisitos mínimos de eficiencia.

Por su parte, distribuidores e instaladores podrán comercializar e instalar equipos que no cumplan todavía la normativa si ya disponían de ellos con anterioridad. Sin embargo, el mercado evolucionará de manera paulatina hacia una situación en la que sólo habrá disponibles productos conforme a la Normativa ErP.

4. ¿Cuáles son los principales beneficios?

La puesta en marcha de estas normativas tiene como objetivo cumplir con el objetivo europeo 20-20-20, que consiste en reducir un 20% las emisiones de dióxido de carbono, al tiempo que se incrementa un 20% la eficiencia energética y el uso de energías renovables.

De este modo la Unión Europea pretende contribuir a disminuir la dependencia energética exterior de los países miembros, así como luchar contra el cambio climático reduciendo las emisiones de dióxido de carbono.

Para los consumidores finales también supone una buena noticia, ya que tendrán acceso a equipos de mayor eficiencia energética (lo que les permite ahorrar energía) y dispondrán de más información sobre el consumo que realizan los equipos que quieren adquirir. Gracias al etiquetado energético de sistemas se aporta un considerable plus de información al usuario final, quien podrá evaluar su instalación completa y no los equipos por separado.

¿Tiene dudas? ¿Necesita más información? ¡Contacte con los consultores energéticos de Remica para realizar sus consultas! Teléfono: 91 396 03 00 / Email: remica@remica.es