Cada vez más comunidades de propietarios con calefacción central han decidido instalar repartidores de costes en sus radiadores para contabilizar de manera individualizada, por vivienda, el consumo de calefacción central.

En Remica Servicios Energéticos hemos podido comprobar que muchos usuarios están satisfechos con su nuevo sistema de repartidores de costes.

No obstante, también nos dicen que a algunas personas, acostumbradas al antiguo sistema de reparto de costes de calefacción central, les lleva un tiempo adaptarse.

Para aquellos que todavía tienen dudas sobre el uso de estos dispositivos, respondemos a sus preguntas más frecuentes.

¿Es obligatorio instalar repartidores de costes?

La legislación es un poco confusa en estos momentos*:

  • El artículo 9 Directiva Europea 2012/27/UE de Eficiencia Energética establece que  el 1 de enero de 2017 los hogares con calefacción centralizada deben contar con un sistema que permita contabilizar de manera individual el gasto de calefacción.
  • Sin embargo, todavía no se ha traspuesto al ordenamiento jurídico español. A fecha de publicación de este artículo, lo que existe es un Proyecto de Real Decreto por el que se regula la contabilización de consumos individuales en instalaciones térmicas de edificios elaborado por el Ministerio de Energía que, por el momento, está pendiente de aprobación.

No obstante, en Remica Servicios Energéticos recomendamos la instalación de estos dispositivos por los beneficios energéticos y económicos que supone.

Y recordamos que, al tratarse de una norma que parte de una Directiva europea, nuestro país, que va retrasado en su aplicación, deberá finalmente transponerla.

 

*fecha de publicación de este artículo: 27 de abril de 2018

 

 ¿Cómo funcionan los repartidores de costes?

El repartidor de costes es un repartidor electrónico de los costes de calefacción que, por medio de los dos sensores con los que está dotado, se encarga de registrar la temperatura en la superficie del radiador así como la del ambiente. La diferencia entre estas temperaturas es el baremo para el cálculo del consumo calórico.

Los repartidores de costes constan de una carcasa, los sensores, un dispositivo de cálculo, una pantalla, una fuente de alimentación, los elementos de instalación y un precinto. Se instalan en cada uno de los radiadores de la vivienda siguiendo unas estrictas normas de montaje, todo ello recogido en la norma UNE EN 834.

Su instalación es sencilla, no requiere obras. Normalmente, se instalan sobre el radiador mediante simples tornillos de sujeción.

 

Si se instalan repartidores de costes, ¿también es obligatorio instalar válvulas termostáticas?

Aunque el borrador de Real Decreto no obliga a instalar válvulas termostáticas en los radiadores, resulta una medida imprescindible.

Y es que, si el objetivo es realizar un uso más racional y eficiente de la energía, no basta con contabilizar el consumo de calefacción, sino que hay que ofrecer al usuario la posibilidad de que pueda regular la temperatura a su conveniencia.

Y esto solo se puede hacer si se instalan válvulas termostáticas  en los radiadores.

¿Puedo fiarme de que las lecturas son correctas?

Los repartidores de costes o calorímetros que se instalarán en cada radiador son electrónicos, y sus lecturas de consumos se recogen vía radio.

Esto plantea varias ventajas, entre ellas, que el proceso de lecturas es automático, lo que evita errores humanos y manipulaciones.

También se trata de un sistema cómodo: no es necesario entrar en las viviendas para realizar las lecturas. Y, además, la batería de estos dispositivos tiene una larga duración (unos diez años aproximadamente).

Si todavía tienes dudas, piensa que este sistema no es nuevo, sino que en Europa llevan años utilizando repartidores de costes con éxito. ¡Se calcula que aproximadamente 30 millones de viviendas estás dotadas de este tipo de sistema de reparto de costes de calefacción central!

¿Seguro que, al estar en el interior de las casas, no se pueden manipular?

Cada uno de los repartidores de costes tiene un  sello o precinto que protege la unidad contra manipulaciones no autorizadas. Si se produjera cualquier tipo de tentativa de desinstalarlo o ‘trucarlo’, en seguida emite una alerta a la empresa encargada de realizar la lectura de los contadores.

Por otro lado, el diseño de los repartidores de coste ha sido cuidadosamente planificado. Cada distribuidor de costes de calefacción constituye por sí mismo una unidad funcional u operativa. Cada uno de sus componentes individuales deberá fabricarse de conformidad con determinadas tolerancias. De este modo cada una de las piezas o componentes de un modelo en particular de distribuidor de costes de calefacción (tipo, fabricante) deben funcionar de forma idéntica cuando se utiliza con el mismo propósito.

¿Voy a pagar más?

Esta es una de las principales dudas que plantea la instalación de repartidores de costes.

Al contabilizar individualmente el gasto energético que realiza cada vivienda, cada vecino pagará proporcionalmente en función del consumo que realiza de calefacción.

No es lo mismo, por ejemplo, viviendas con un mal aislamiento, donde se consume más energía, que viviendas que han invertido en mejorar el aislamiento de muros y ventanas. O no consumirá la misma energía una vivienda grande que otra de tamaño más pequeño.

¡Los casos son muy variados porque no hay dos viviendas completamente iguales! Incluso se puede dar la paradoja de que una vivienda más pequeña pero con radiadores más potentes consuma más energía que una vivienda más grande con menos radiadores y de menor potencia.

¿Cómo tengo la garantía de que la empresa que realiza las lecturas lo está realizando bien y no me está imputando más gasto del que debo pagar?

Las empresas encargadas de realizar las lecturas de estos gastos están sujetas a unos estrictos estándares que deben cumplir.

Desde la Asociación Española de Repartidores de Costes (AERCCA) explican así el reparto de costes de calefacción tras la instalación de repartidores de costes:

El consumo de calefacción de cada radiador en € se calcula como:

  • Consumo radiador(€) = VC x P

Siendo:

  • VC – Valor calculado de consumo en cada repartidor
  • P – Precio de cada unidad consumida de calefacción

El precio (P) de la unidad de calefacción es único para todo el edificio, y se calcula de la siguiente manera, por ejemplo:

Una caldera de calefacción central ha tenido los siguientes gastos para la comunidad:

Combustible: 10.000 €

Electricidad: 300 €

Mantenimiento: 500 €

TOTAL 10.800 €

Los gastos fijos (30% de 10.800 €) de la instalación se reparten por coeficiente a cada vecino. Estos gastos corresponden al término fijo de la factura del combustible, gastos de mantenimiento de la caldera, gastos de reparaciones, etc. Y deben ser sufragados por el total de los vecinos. En algunos países existe regulación al respecto que fijan unos determinados porcentajes (p.e. en Alemania). Estos gastos fijos se repartirán por coeficiente entre los vecinos.

Los gastos variables (70% de 10.800 €, es decir 7.560 €) se repartirán en base al consumo real, siendo éste la suma de los consumos medidos los contadores. Si por ejemplo, el consumo en calefacción del edificio son 20.000 unidades de calefacción, entonces:

  • P =7.560 €/20.000=0,378 € por unidad de calefacción

Y por tanto ese es el precio que se aplicará al consumo de los radiadores de cada vecino.

A estos gastos hay que sumar el alquiler de los repartidores de costes y el servicio de lectura.

Además, es importante recordar que es cada comunidad de propietarios la que decide el porcentaje de gastos fijos y variables de calefacción (aunque la mayoría opta por destinar un 30% a los gastos fijos y un 70% a los gastos variables).

Remica, para ofrecer a nuestros clientes la garantía de que cumplimos con las condiciones más estrictas, ha obtenido el Certificado de Marca N de Servicio de medición y reparto de consumos en instalaciones con sistemas centralizados de calefacción y agua caliente sanitaria (ACS) que otorga AENOR.

 

¿Por qué tengo que instalar repartidores de costes si prefiero instalar contadores?

Instalar uno u otro dispositivo no depende de las preferencias de cada usuario o comunidad de propietarios, sino de las características técnicas de la instalación de calefacción.

  • La medición del consumo se realiza mediante un contador de energía en viviendas “en anillo”. En estas instalaciones, las tuberías generales de distribución están dispuestas por plantas y en cada vivienda existe un circuito de calefacción independiente que conecta todos los radiadores y a su vez está conectado con la general del edificio.
  • En cambio, es necesario instalar repartidores de coste en viviendas con sistema de distribución “en columnas”, donde las tuberías están configuradas por columnas verticales, que de abajo arriba conectan los radiadores del edificio sin existir unión entre los distintos radiadores de la vivienda.

¿Podemos ayudarte? Si deseas conocer los beneficios de instalar repartidores de costes o contadores de energía en tu comunidad, ponte en contacto con nosotros a través de este formulario o bien en el teléfono 91 396 03 00.

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