Una de las grandes incógnitas a resolver en los próximos meses será si 2020 cumple con las expectativas y los países de la Unión Europea (UE) alcanzan sus objetivos de eficiencia energética.

¿Por qué es un año importante para la eficiencia energética?

En 2007, los dirigentes de la Unión Europea acordaron el Paquete de medidas sobre clima y energía hasta 2020, en el que se establecen las siguientes metas:

  • Reducir un 20% las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) respecto a los niveles de 1990.
  • Aumentar un 20% las energías renovables en la UE.
  • Mejorar la eficiencia energética un 20%

 

¿Cumplirán los países de la UE estas metas?

Eso lo descubriremos en los próximos meses.

No obstante, cumplir estos objetivos no es el final, sino solo el comienzo para saber si la Unión Europea va por el buen camino para cumplir con sus metas de sostenibilidad.

Según las recomendaciones del Grupo Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático, en el año 2050 Europa y el conjunto de economías desarrolladas deberían reducir las emisiones GEI un 80-95% por debajo de los valores de 1990, para “limitar el incremento de la temperatura media del planeta a 2ºC respecto a la época preindustrial”.

No obstante, si se quiere ir más allá y limitar el calentamiento global a un máximo de 1,5ºC, los expertos recomiendan establecer “objetivos aún más ambiciosos”, y se debe llegar a la neutralidad en las emisiones de gases de efecto invernadero antes de 2050.

 

¿Qué pasa si no se cumple con los objetivos?

Los científicos advierten de que, si no se actúa de manera urgente, es probable que el calentamiento de la Tierra podría superar en 2060 los 2 °C  por encima de los niveles preindustriales, y podría incluso llegar a los 5 °C antes de finales de siglo.

Según explican en la web del Consejo Europeo, el aumento de la temperatura del planeta “tendrá un efecto devastador sobre la naturaleza y provocará cambios irreversibles en muchos ecosistemas, con la consiguiente pérdida de biodiversidad. El aumento de las temperaturas y la intensificación de los fenómenos meteorológicos también se traducirá en enormes costes para la economía de la UE y mermará la capacidad de los países de producir alimentos”.

 

¿Qué sucederá después de 2020?

Después de 2020 la siguiente fecha-hito será el año 2030.

Esto se debe a que, en 2014, la Comisión Europea presentó una propuesta para dar continuidad a las medidas recogidas en el Paquete Europeo de Energía y Cambio Climático.

Estos son los objetivos europeos para 2030:

  • Reducir, al menos, un 40% las emisiones GEI con respecto a las registradas en el año 1990.
  • Aumentar, al menos, un 32% la cuota de energías renovables.
  • Mejorar, al menos, un 32,5% la eficiencia energética del conjunto de la UE.

Aunque este paquete de medidas fue aprobado por el Consejo Europeo en octubre de 2014, en 2018  se revisaron al alza los objetivos de energías renovables y eficiencia energética, hasta quedar en las cifras actuales.

 

Una Europa neutra en carbono para 2050

Los objetivos establecidos para 2020 y 2030 son hitos que los países de la Unión Europea deben cumplir para lograr el gran objetivo que es que la economía de la UE sea “próspera, moderna, competitiva y neutra desde el punto de vista del clima de aquí a 2050”.

Con ello, Europa quiere servir de modelo a otras potencias y alcanzar la “neutralidad climática” a mediados de siglo.

La estrategia europea se basa en invertir en soluciones tecnológicas “realistas” y en capacitar a la ciudadanía. También en actuar en “ámbitos clave”: política industrial, financiación e investigación. Y todo ello, garantizando la “justicia social”.

Más información en Estrategia a largo plazo 2050

 

La contribución de las empresas de servicios energéticos

Remica es una empresa de servicios energéticos (ESE). La definición de empresa de servicios energéticos (ESE) viene recogida en la Directiva 2006/32/CE del Parlamento Europeo y del Consejo.

Según esta definición, una ESE es una “persona física o jurídica que proporciona servicios energéticos o de mejora de la eficiencia energética en las instalaciones o locales de un usuario y afronta cierto grado de riesgo económico al hacerlo. El pago de los servicios prestados se basará (en parte o totalmente) en la obtención de mejoras de la eficiencia energética y en el cumplimiento de los demás requisitos de rendimiento convenidos”.

Nuestro trabajo contribuye al desarrollo sostenible de la sociedad. Trabajamos para disminuir el consumo de energía mediante la optimización de las instalaciones, con los beneficios que ello conlleva tanto para el medio ambiente como para las personas.

En España, las empresas de servicios energéticos logran un 30% de ahorro energético por proyecto (según datos del Observatorio Anese 2018).

¿Quieres saber cómo puede contribuir Remica a mejorar la eficiencia energética de tu vivienda o negocio? Visita el apartado de servicios de nuestra web www.remica.es . O, si lo prefieres, contacta con nuestros consultores energéticos en el teléfono 91 396 03 03 / email: comercial@remica.es

 

Fecha de publicación:  13 de enero 2020.