“Gracias a los paneles de energía solar térmica de nuestro edificio, tenemos agua caliente. Y eso se nota en nuestra factura”, así nos lo explica Ana, vecina de una comunidad de propietarios de Parla (Madrid) en la que la gestión energética y mantenimiento de las instalaciones térmicas corre a cargo de Remica.

Ana, al igual que sus convecinos, vive en un edificio en el que disfrutan de agua caliente y además emiten menos gases contaminantes a la atmósfera gracias a la energía solar térmica.

Ellos no notan nada en su día a día, porque el agua caliente les llega sin problemas, pero sí que caen en la cuenta de que, gracias a los paneles solares, ahorran en su factura.

Si el agua caliente que consumen no se produjera a través del sistema de energía solar térmica, habría que generarlo a través de una caldera que, en muchas ocasiones,  se alimentan de gasoil, gas natural, etc. Algo que no solo sería más caro para los vecinos, sino también más contaminante, ya que al tratarse de combustibles fósiles, en la combustión se producirían emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera.

 

¿Cómo obtener agua caliente a través de la energía solar térmica?

Este es el funcionamiento de los sistemas de energía solar térmica que, en los edificios de viviendas, permiten obtener agua caliente:

  • Unos captadores solares en la fachada o cubierta del edificio aprovechan la radiación solar para calentar el fluido que circula por el interior.
  • En las aplicaciones de agua caliente sanitaria (ACS), este calor se transmite al agua de consumo a través de un intercambiador y normalmente queda acumulado en un depósito preparado para su uso posterior.

El agua caliente obtenida mediante el sistema de energía térmica se utiliza principalmente para:

  • Calentar agua, fundamentalmente el agua caliente por tubería de consumo en el sector residencial.
  • También se puede aprovechar para otros usos: calentar el agua de piscinas, alimentar el sistema de calefacción, ofrecer servicio de refrigeración (mediante la combinación de energía solar y máquinas de absorción).

Sin embargo, a día de hoy, la principal aplicación de la energía solar térmica en el mundo continúa siendo la de producir agua caliente sanitaria (ACS).

 

¿Sirve para todo tipo de edificios residenciales?

Se puede instalar un sistema de energía solar térmica en todo tipo de edificios residenciales, tanto comunitarios como en viviendas unifamiliares.

En una vivienda unifamiliar:

  • Dado que el sistema da servicio a pocas personas, pueden utilizarse ‘equipos compactos’, sencillos y fáciles de usar, instalar, y mantener.
  • La superficie del sistema de captación dependerá de las características del emplazamiento (radiación solar, inclinación, orientación, etc.), siendo la orientación óptima el sur y la inclinación la latitud del lugar.
  • Otro factor determinante de la superficie de los captadores es la producción anual que queramos conseguir y el número de personas que utilicen el agua caliente producida por la instalación.
  • En gran parte de España, para conseguir aportes del 50% de las necesidades de agua caliente sanitaria de una vivienda tipo, se necesita un equipo formado por unos 2 metros cuadrados de captador y 200-300 l de acumulación. La vida útil de estos equipos es superior a 20 años.

 

En bloques de edificios de viviendas:

  • Dependiendo de su tamaño y de su configuración, en estos edificios se podrán diseñar instalaciones solares que permitan varias soluciones tanto para el circuito primario como para el circuito secundario o de consumo.
  • La superficie media de captadores solares puede oscilar entre los 1,5 y 3 metro cuadrado por vivienda, dependiendo de factores como la zona geográfica, aporte solar objetivo, número de personas por vivienda, etc.
  • La inversión necesaria por cada metro cuadrado de superficie de captación instalada es variable dependiendo de si es un edificio nuevo o uno ya construido, de su altura, tipo de cubierta, etc.
  • Los costes de operación y mantenimiento son muy bajos al ser instalaciones relativamente grandes.
  • La amortización de la instalación dependerá del combustible a sustituir, de la zona geográfica donde se encuentre y de la configuración del edificio.

 

Calentar agua con energía solar en los países de la UE

El aprovechamiento de la luz del Sol con fines térmicos es de gran importancia para los países de la Unión Europea.

Según el informe Potencial de la Energía Solar Térmica en Europa,  la demanda de calefacción y refrigeración representa el 49% por ciento de la demanda de energía en la UE. “Solo tres fuentes de energía renovables (biomasa, geotérmica y solar) generan calor, por lo que es crucial clarificar como pueden contribuir estos distintos sectores a los objetivos de energías renovables”, afirman.

Muchas son las voces de expertos que recuerdan que, en este sentido, la energía solar térmica podría cumplir un papel muy importante para reducir el consumo energético.

Y también para cumplir con los compromisos adquiridos a nivel internacional: hay que recordar que, para el año 2020 la Unión Europea y sus estados miembros se han comprometido a que el 20% de la energía consumida provenga de fuentes renovables.

 

Fuente: Guía práctica de la energía (IDAE)