Los expertos de Remica recomiendan realizar un equilibrado hidráulico de la instalación en el momento de llevar a cabo la individualización del consumo de calefacción central, veamos por qué.

A la hora de llevar a cabo la individualización, hemos visto que es necesaria la instalación de repartidores de costes y válvulas termostáticas en cada uno de los radiadores del edificio. Estas válvulas permiten regular la temperatura del radiador para adaptarla a las necesidades de calor de cada estancia y por tanto, permiten controlar nuestro consumo y, en consecuencia, nuestro gasto.

La colocación de válvulas termostáticas en cada radiador a priori no presenta ninguna dificultad, sin embargo, éstas alterarán el funcionamiento con el que originariamente se diseñó la instalación de calefacción central. Es decir, que de una instalación de calefacción central que trabajaba con caudal constante (en la que todos los radiadores del edificio funcionan a la vez), se pasará a una instalación de caudal variable (en la que dependiendo de la regulación de las válvulas termostáticas, unos radiadores estarán abiertos y otros cerrados). En este contexto, para que el conjunto de la instalación funcione correctamente, es necesario realizar un adecuado equilibrado hidráulico que asegure el mismo caudal de agua en todo el sistema de distribución de la instalación de calefacción central.

De este modo, se trata de conseguir que el caudal del agua y las presiones diferenciales que tiene el sistema de distribución obtengan las condiciones requeridas. Lo cierto es que te puedes encontrar compañías que no lo ven necesario. Sin embargo, éste es clave para un correcto funcionamiento de la instalación.  Gracias al equilibrado hidráulico conseguiremos que todos los radiadores de la vivienda calienten adecuadamente, ya que recibirán el agua que necesitan.

Por el contrario, un mal equilibrado hidráulico puede provocar algunos problemas, entre ellos:

  • Falta de caudal en radiadores y baja emisión calorífica.
  • Ruido en radiadores por exceso de caudal.
  • Mala regulación de la temperatura por falta de autoridad de la llave.
  • Grandes diferencias de temperatura entre viviendas.

 

¿Cómo se consigue un correcto equilibrio hidráulico?

Depende de las características de la instalación, pero por lo general es a través de las válvulas de equilibrio, que se encargan de originar unos escapes controlados para garantizar una correcta distribución del fluido por toda la instalación y de esta forma asegurar una buena eficiencia energética.

¿Cuáles son sus ventajas?

Una de las grandes ventajas de realizar el equilibrado hidráulico es el gran ahorro que se obtendrá en la factura de la calefacción, sobre todo en las facturas de invierno, cuando el consumo de calefacción y agua caliente es mayor.

Asimismo, otra de sus ventajas es la mejora del confort en las viviendas, reduciendo la diferencia entre la temperatura deseada y la conseguida.

Por último, otra de sus ventajas, es la mejora de la eficiencia energética de nuestra instalación, lo que supone una reducción del gasto en calefacción y por tanto, una reducción de emisiones contaminantes a la atmósfera.

Recurrir a una empresa experimentada

En el momento de realizar el equilibrado hidráulico de la instalación es necesario contar con empresas con experiencia demostrable en gestión técnica, tanto en salas de calderas, como en emisores, ya sean radiadores, paneles, fancoils, etc.

“Los errores en la implantación de la instalación de válvulas termostáticas pueden provocar o incrementar problemas que no padecían los usuarios con anterioridad si no se hace una instalación adecuada”, señalan desde el Departamento Técnico de Remica.

Por ello, se deberá solicitar un estudio y/o cálculos de la nueva hidráulica y de la solución técnica adoptada en la sala de calderas, la memoria de cálculo de equilibrado, la selección de bombas de calefacción, el tipo de regulación de caudal variable y una solución de funcionamiento en calderas para trabajar en las nuevas condiciones.

Otro punto importante para que el cabezal termostático actúe correctamente en la válvula termostática, es el de utilizar válvulas termostatizables de doble reglaje; es decir, válvulas que disponen de una doble regulación, las cuales permiten al instalador ajustar el paso de caudal necesario en cada radiador. De esa forma todos los radiadores obtienen el caudal que necesitan, al tiempo que el cabezal termostático permite al usuario regular la temperatura.

¿Busca más información? No lo dude y contacte con Remica. Un consultor energético se pondrá en contacto con usted para estudiar su caso y proponer las soluciones más adecuadas  en función de sus necesidades.