El pasado 19 de diciembre de 2017, la Presidencia y el Parlamento Europeo acordaron una Directiva revisada para mejorar la eficiencia energética en edificios.

El acuerdo es provisional*, a falta de que aprueben las nuevas normas formalmente ambas instituciones. No obstante, se da prácticamente por hecho que el acuerdo se formalizará en los próximos meses y que supondrá un importante impulso para garantizar la descarbonización de los edificios de la Unión Europea antes de 2050.

Actualmente, los edificios consumen el 40% de la energía utilizada en la Unión Europea. Por ello, aumentar la eficiencia energética en la edificación se perfila como una de las formas más económicas y eficaces de reducir el consumo de energía y contribuir a alcanzar los objetivos europeos en materia de clima.

¿Qué supone este paso?

Las medidas acordadas entre la Presidencia Europea y el Parlamento modificarían, entre otras, la Directiva2010/31/UE, relativa a la eficiencia energética de los edificios con el fin de:

  • Fomentar la eficiencia energética y el ahorro de energía en el sector de la construcción.
  • Actualizar las normas en vigor para que estas tengan en cuenta los avances tecnológicos.
  • Evolucionar hacia la descarbonización, intensificando la renovación del parqué de edificios para aumentar su rendimiento energético.

No se trata de una acción aislada. Estas nuevas normas para mejorar la eficiencia energética en  edificios forman parte del paquete normativo de Energía Limpia presentado por la Comisión Europea en noviembre de 2017, que buscan cumplir con los objetivos fijados en el Acuerdo de París.

Políticas de inversión para mejorar la eficiencia energética en edificios

Las instituciones europeas quieren que, a más tardar, en 2050 Europa cuente con un  parque inmobiliario descarbonizado y de alta eficiencia energética.

Para lograrlo, los países miembros deberán establecer estrategias a largo plazo y lograr que las inversiones que se hagan en renovar el parque inmobiliario nacional contribuyan a mejorar su eficiencia energética.

“Los estados miembros tendrán que prestar especial atención a los mecanismos destinados a fomentar la participación de las pymes, poner el punto de mira en los edificios menos eficientes desde el punto de vista energético y reducir los riesgos que perciben los inversores en las operaciones de eficiencia energética”, explican desde el Consejo Europeo.


¿Cómo afectará a las instalaciones de calefacción y de aire acondicionado?

La Directiva revisada contempla simplificar las inspecciones de las instalaciones de calefacción y aire acondicionado de los edificios.

La nueva legislación reconoce la competencia de los estados miembros para establecer las medidas de inspección adecuadas y la frecuencia de las inspecciones. El umbral uniforme para todas las inspecciones será de 70 kW.

Además, se realizaría un estudio de viabilidad para considerar la introducción de inspecciones de los sistemas de ventilación independientes. Con el fin de simplificar el proceso de aumento de la eficiencia energética y racionalización de los costes de las inspecciones, se podrán introducir alternativas eficaces, tales como asesoramiento.

Los edificios deberán estar equipados con sistemas de automatización y control de aquí a 2025 solo cuando se considere técnica y económicamente viable.

 

Promueve la instalación de  puntos de recarga para vehículos eléctricos

Como novedad respecto al marco reglamentario vigente, la Directiva revisada promueve la electromovilidad:

  • Establece requisitos mínimos que han de reunir los edificios con más de diez plazas de aparcamiento con vistas a introducir puntos de recarga para los vehículos eléctricos.
  • En los edificios no residenciales nuevos y los edificios no residenciales sujetos a reformas de importancia, se requerirá la instalación de al menos un punto de recarga, y de infraestructura de conductos que permita la instalación de puntos de recarga para vehículos eléctricos, al menos uno por cada cinco plazas de aparcamiento.
  • Los Estados miembros establecerán los requisitos para la instalación de un número mínimo de puntos de recarga en todos los edificios no residenciales con más de veinte plazas de aparcamiento para 2025.

Tecnologías ‘inteligentes’

La Comisión diseñará un indicador de aptitud para aplicaciones inteligentes con el fin de calcular la capacidad de los edificios de adaptar su funcionamiento a las necesidades de sus inquilinos.

La Directiva revisada aclarará la creación de bases de datos de rendimiento energético, en caso de que los estados miembros decidan voluntariamente utilizarlas. La recopilación de datos se limitará a los edificios públicos para los que se haya expedido un certificado de eficiencia energética y se garantizará la protección de los datos haciendo que se proporcionen datos anónimos y exclusivamente con fines de investigación y para el propietario del edificio.

La digitalización del sistema energético está transformando y modernizando rápidamente el panorama energético. Con el fin de velar por el funcionamiento eficiente de los edificios, la nueva Directiva se atiene a los objetivos del mercado único digital y la Unión de la Energía. Como parte de la concepción de los futuros edificios inteligentes se fomentan el uso de tecnologías inteligentes y la integración de las energías renovables para ajustar y reducir el consumo de energía.

Más información en consilium.europa.eu

 

*Días después de la publicación de este artículo, el 31 de enero de 2018, los embajadores de la UE confirmaron el acuerdo político alcanzado entre la Presidencia estonia y el Parlamento Europeo en diciembre de 2017 acerca de la directiva revisada sobre el rendimiento energético de edificios que mejorará la eficiencia en los mismos y alentará su renovación. Más información en www.energynews.es/nuevo-espaldarazo-la-ue-al-acuerdo-rendimiento-energetico-edificios