La gestión energética (GE) es beneficiosa por múltiples razones; sobre todo, porque el consumo de energía de las instalaciones se reduce, pero se mantiene el mismo nivel de prestaciones.

¿Por qué beneficia a las empresas invertir en gestión energética?

En el caso de las empresas, la gestión energética tiene múltiples beneficios. El ‘truco’ está en realizar un uso racional y eficiente,  para aprovechar al máximo la energía que se consume evitando ineficiencias.

Razón1: Permite identificar áreas de mejora

En la definición de la Asociación Española de Calidad, destacan como un punto fundamental que gracias a la gestión energética “se detectan oportunidades de mejora en aspectos relacionados con la calidad y seguridad del sistema energéticos, logrando que los usuarios conozcan el sistema, identifiquen los puntos consumidores e implanten mejoras, alcanzando altos niveles de eficiencia energética”.

Para lograrlo, los sistemas de gestión energética (SGE) son una herramienta fundamental. Se trata de un conjunto de actuaciones planificadas encaminadas a reducir el consumo de energía sin alterar los niveles de producción (en centros industriales) ni las condiciones de uso y confort (en edificios).

 

Razón2: Se reduce el importe de la factura energética

Al mejorar la eficiencia energética de las instalaciones se reduce el consumo de energía y, en consecuencia, el importe de la factura.

Según la Agencia Andaluza de la Energía, el ahorro energético puede llegar a ser superior al 20% sin que afecte a los servicios que se brinda a los clientes. Esto ayuda a las empresas a mejorar sus márgenes de beneficio.

 

Razón 3: Contribuye a reducir las emisiones de efecto invernadero

En julio de 2016, la Comisión Europea exigió a España reducir en un 26% las emisiones de dióxido de carbono para cumplir la meta europea de rebajar un 40% estas emisiones para 2030.

Además de España, la Comisión ha exigido a otros países europeos que hagan sus deberes para reducir las emisiones de dióxido de carbono. A Luxemburgo y Suecia les pide que reduzcan sus emisiones un 40%, mientras que Dinamarca, Finlandia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos, Austria, Bélgica, Italia e Irlanda deberán recortar sus emisiones más de un 30%.

Sin duda, para cumplir estos objetivos es fundamental que las empresas se impliquen y que adopten medidas para reducir las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera; un objetivo en el que la gestión energética es fundamental: a menos energía consumida tanto en transporte como en edificios –dos grandes consumidores de energía-, menos emisiones GEI.

 

Razón 4: Genera una buena imagen de marca

Otra ventaja para la empresa que implanta un sistema de gestión energética es que se potencia su imagen de compromiso con el desarrollo energético sostenible.

Las organizaciones que lo hacen refuerzan su perfil de empresas responsables, con una baja ‘huella de carbono’, preocupadas por el medio ambiente y la sostenibilidad del planeta. Esta buena imagen puede resultar una ventaja competitiva frente a otras empresas del sector que no realizan una gestión energética en sus instalaciones ni adoptan ninguna política medioambiental.

 

Razón 5: Se puede aplicar en cualquier empresa

Con independencia de su tamaño, volumen económico, sector al que se dedica… cualquier organización puede incorporar la gestión energética a sus instalaciones.

“Las pequeñas empresas son las que, en general, tendrán un mayor margen de mejora energética, ya que son las que hasta ahora han aplicado menos medidas de mejora en su desempeño energético”, afirman desde la Agencia Andaluza de la Energía en el dossier Sistemas de Gestión Energética.

 

Razón 6: El ahorro obtenido compensa la inversión

En la mayoría de los casos, los costes de la gestión energética se compensan con los ahorros que se obtienen al mejorar la eficiencia energética de las instalaciones. Fundamentalmente, existen dos tipos de actuaciones para ahorrar energía.

  • Actuaciones de tipo organizativo. Se trata de fomentar un uso eficiente de la energía en la actividad de la empresa, por lo que su coste suele ser pequeño. Se trata de actuaciones de tipo organizativo: mejoras en la regulación y programación de las instalaciones, promover hábitos de utilización más sostenibles…
  • Actuaciones técnicas. Conllevan una cierta inversión. En algunos casos pueden estar subvencionadas. Son actuaciones técnicas la rehabilitación de las instalaciones para mejorar su eficiencia o aprovechar las energías renovables, optimizar energéticamente los procesos, recuperar el calor residual…

 

En Remica Servicios Energéticos ofrecemos soluciones a medida

También para empresas, en Remica Servicios Energéticos contamos con un amplio catálogo de servicios de gestión energética, siempre adaptándonos a las necesidades del cliente.

Nuestro servicio técnico especializado realiza mantenimiento integral y una gestión eficiente de las instalaciones, garantizando ahorros en su factura energética. Además, ofrecemos la posibilidad de contactar directamente con nosotros el suministro de combustible.

Puede contactar con Remica Servicios Energéticos en el teléfono 91 396 03 00 o en el email remica@remica.es