La Comisión Europea trabaja para lograr una Unión Europea “climáticamente neutra” para el año 2050. ¿Qué significa esto exactamente? ¿Y cómo nos afecta? ¡Sigue leyendo y te lo contamos!

 

¿De dónde surge la idea de lograr “cero emisiones”?

El 28 de noviembre de 2018, la Comisión Europea presentó su visión estratégica a largo plazo para una economía próspera, moderna, competitiva y “cero emisiones” (neutra) desde el punto de vista del clima de aquí a 2050.

 

¿Por qué es importante?

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) publicó en octubre de 2018 su informe especial sobre las repercusiones de un calentamiento global de 1,5 grados centígrados

Según este informe, “el calentamiento global antropogénico ya está un grado centígrado por encima de los niveles preindustriales, y está aumentando aproximadamente 0,2 °C por década”.

De continuar por este camino, la temperatura media mundial podría aumentar dos grados centígrados poco después del año 2060 y continuar incrementándose después.  Todo ello tendría consecuencias irreversibles a gran escala.

El IPPC advierte de que:

  • Con un calentamiento global de un grado centígrado, aproximadamente el 4 % de la superficie terrestre mundial sufrirá una transformación de un tipo de ecosistema a otro.
  • Con un aumento de temperatura de 2 grados centígrados, el porcentaje de superficie terrestre afectada será del 13%. En este escenario, desaparecerían el 99% de los arrecifes de coral, y la capa de hielo de Groenlandia se reducirá de forma irreversible, lo que aumentaría el nivel del mar hasta 7 metros.

Las consecuencias del calentamiento global ya se están dejando notar especialmente durante los veranos, cuando se produce una rápida pérdida de hielo marino ártico, con repercusiones negativas sobre la biodiversidad de la región nórdica y sobre el sustento de la población local

 

¿Qué es lo que quiere hacer la UE?

La Unión Europea aspira a liderar el camino hacia la neutralidad climática. Lo hará a través de las siguientes líneas de actuación:

  • Invertir en soluciones tecnológicas “realistas”.
  • Capacitar a la ciudadanía.
  • Armonización de acciones en ámbitos clave tales como la política industrial, la financiación o la investigación.
  • Garantizando la “justicia social” para que la transición sea equitativa.

 

¿Qué pasos se están dando para conseguirlo?

El pasado 11 de diciembre de 2019, en el marco de la Cumbre COP 25 que se celebró en Madrid, Úrsula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, presentó el primer borrador del Green Deal o Acuerdo Verde.

Se trata de un documento que recoge directrices de actuación ambientales. Para ello, se espera movilizar hasta 100.000 millones de euros.

No obstante, no ha resultado fácil llegar a un acuerdo para sacar a delante el Green Deal ya que varios países, con Polonia al frente, se mostraron reacios a endurecer las condiciones de restricción a las emisiones GEI.

 

Instalaciones térmicas cero emisiones: ¿es posible?

Según datos aportados por Ista, la calefacción es la responsable del 56% de las emisiones de partículas contaminantes.

Actualmente ya existe, sin embargo, la posibilidad de que las viviendas puedan disfrutar de calefacciones y sistemas de climatización sostenibles.

En comunidades de vecinos, la energía solar fotovoltaica (100% renovable) se puede aprovechar para generar calefacción y refrigeración si se combina con aerotermia, que es la “energía almacenada en forma de calor en el aire ambiente”.

La aerotermia permite producir calefacción y agua caliente con un sistema de bomba de calor. Esta tecnología ha mejorado mucho en los últimos años en cuanto a rendimientos y temperaturas a alcanzar, y además está cada vez más integrada con los entornos digitales, de modo que pueden controlarse sus consumos y cambiar ciertos parámetros vía web.

Además, la aerotermia está sujeta a estrictas normas que garantizan su sostenibilidad: normativa tanto en lo que respecta a los refrigerantes F-GAS para neutralizar las emisiones directas, como EcoDesign para combatir las emisiones indirectas.

Según nuestra experiencia, a pesar de que lo que más se instala actualmente son calderas de gas de condensación en comunidades de vecinos, poco a poco van aumentando las comunidades que deciden integrar sistemas de aerotermia para generar calefacción.

Para implementar esta tecnología  en una comunidad de propietarios, no existe una receta única, sino que cada instalación presenta sus propias particularidades. Por eso, lo mejor es contactar con profesionales especializados en integrar energías renovables en las instalaciones térmicas, como las empresas de servicios energéticos (ESEs), que realizan un proyecto previo de viabilidad y estudian la mejor solución para  poner en marcha este tipo de sistemas

 

 

Fecha de publicación: 27 de enero de 2020