Las calderas de carbón de la ciudad de Madrid tienen fecha de caducidad: el próximo 1 de enero de 2022.

Según un artículo publicado por el diario El Mundo, en esa fecha la nueva ordenanza de Calidad del Aire y Sostenibilidad prohibirá el uso de calderas carbón en la capital. Para facilitar esta transición, el diario asegura que fuentes municipales le han comunicado que pondrán en marcha ayudas para el cambio de estas instalaciones “a partir del próximo verano”.

Según figura en el artículo:

“Esas ayudas para el año 2020 ascenderán hasta los 12,5 millones de euros en la capital. El reparto, indican en el Área de Medio Ambiente y Movilidad, será de dos millones de euros para «la retirada de calderas de carbón», 8,5 millones para «la retirada de calderas de gasóleo» y los dos millones restantes se destinarán a pequeñas y medianas empresas para que puedan reformar sus sistemas de climatización y convertirlos en «instalaciones eléctricas menos contaminantes»”.

Según las fuentes citadas por El Mundo, si la instalación de carbón fuera para uso doméstico, el Consistorio aportará el 60% del gasto que suponga su sustitución mientras que si se tratara de otros usos, ese porcentaje se reduciría hasta el 40%.

Lo mismo sucederá con las calderas de gasoil, para lo que entregarán subvenciones de entre el 40 y el 25% , según estén instaladas en un ámbito doméstico o su utilización sea de cualquier otro tipo.

 

¿Qué alternativas tienen las comunidades de propietarios que decidan cambiar su caldera de calefacción central?

Fuentes municipales estiman que, en la actualidad,  en la Ciudad de Madrid existen unas 200 calderas de carbón y 2.250 de gasoil.

Aquellas comunidades de propietarios que deseen cambiar sus viejas instalaciones de carbón o de gasoil, ¿qué alternativas tienen?

 

Gas natural

Actualmente, en edificios ya existentes, las viejas calderas de carbón se suelen sustituir por sistemas de calefacción que utilizan tecnología de condensación y gas natural.

Se estima que las calderas de condensación logran ahorros energéticos de hasta el 30% y reducen las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera hasta en un 70%.

Entre las ventajas de las calderas de gas natural y condensación destaca:

  • No necesita almacenamiento. A diferencia del carbón o el gasóleo, el gas natural no necesita un lugar de almacenamiento, sino que llega a través de tuberías hasta el punto de suministro.
  • Con el gas natural los radiadores pueden alcanzar hasta 90 grados centígrados, mientras que con el carbón podrían llegar una temperatura máxima de hasta 80 grados centígrados. Es decir, que si se desea, con el gas natural se pueden alcanzar temperaturas mayores con respecto al carbón.

 

Calefacción con biomasa

La calefacción de biomasa utiliza combustible de origen vegetal (astilla, pellet, hueso de aceituna…). En el proceso de combustión, se libera CO2.

Sin embargo, se estima que la calefacción de biomasa produce un  “balance neutro de emisiones” ya que el CO2 liberado se “compensa” con el que absorben y liberan las plantas continuamente para su crecimiento y supervivencia.

La calefacción de biomasa es una opción altamente viable en entornos rurales o núcleos urbanos con poca densidad de población.

En cambio, en grandes núcleos urbanos, la alta concentración de instalaciones de combustión puede resultar un foco de polución ambiental. Un ejemplo de ello es la ciudad de Coyhaique, en Chile, que, según la Organización Mundial de la Salud es la ciudad más contaminada de América Latina.

Esta ciudad de 63.000 habitantes es la que tiene los niveles más altos de partículas finas de suspensión en el aire.  La razón es la siguiente: al ser un lugar de difícil acceso, el principal tipo de combustible que se emplea en calentar las viviendas es la biomasa.

 

Calefacción de geotermia y aerotermia

Se puede instalar calefacción basada en energías renovables gracias a la aerotermia y a la geotermia.

  • Los sistemas aerotermia son bombas de calor de última generación diseñadas para aprovechar la energía del aire. Estos sistemas aportan refrigeración en verano, calefacción en invierno y, si se desea, agua caliente todo el año.
  • Los sistemas de geotermia se basan en bombas de calor que pueden hacer uso de la energía que proviene de la tierra de diferentes maneras. En todas ellas, se utiliza el calor cercano a la superficie, donde la temperatura es casi uniforme durante todo el año.

 

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Fecha de publicación del artículo:  2 de marzo de 2020.