Los radiadores son el tipo de emisor de calor más extendido en nuestro país. Estos dispositivos son los encargados de llevar el calor al interior de las viviendas y son bastante fáciles de mantener.

Si quieres sacar el máximo partido a tus radiadores, ¡sigue leyendo!

Realizar una adecuada limpieza y mantenimiento

Conviene mantener los radiadores limpios, libres de polvo o de otras partículas de suciedad. Para ello, para limpiarlos se debe utilizar un paño de textura suave, ligeramente húmedo.

Ante cualquier signo de manchas de óxido, lo mejor es ponerse en contacto con un profesional para identificar si el radiador está o no dañado.

 

Evita tapar los radiadores

Puede suceder que muebles o cortinas tapen los radiadores, pero conviene evitar este tipo de situaciones lo máximo posible. Y es que estos elementos dificultan que se distribuya el calor por la habitación.

 

No  pintar los radiadores

Las capas de pintura sobre un radiador dificultan la transmisión de calor. A más manos de pintura, más posibilidades de que disminuya la efectividad de los radiadores.

 

Vigila las fugas de agua

Si en el suelo, justo debajo de los radiadores, hay charcos o manchas de agua, debes prestar atención. Si las fugas se produjeran de forma habitual, o si los radiadores pierden agua, ponte en contacto con un profesional cuanto antes.

 

Purga los radiadores antes del encendido de calefacción central

Se suele recomendar purgar los radiadores antes del invierno y de que se produzca el ‘encendido’ de calefacción central.

El purgado es necesario porque durante los meses en los que los radiadores han permanecido inactivos es frecuente que se hayan realizado obras u otras actuaciones en la instalación de calefacción central. Tras estas actuaciones, cuando se realiza un nuevo llenado de agua en la instalación, se crean bolsas de aire que van a parar a los radiadores. Un aire que es necesario expulsar a través de un purgado.

 

Para realizar el purgado de los radiadores, basta con girar la válvula de purgado y esperar a que salga agua, momento que indica que el aire ha sido expulsado del todo.

Un buen truco para no ensuciar es situar una botella de plástico bajo la válvula para que el agua caiga dentro de ella. Si a la botella se le realiza un agujero de unos 10 mm de diámetro en la parte alta, cerca del cuello de la misma, se puede manipular la válvula con un destornillador mientras todo el líquido queda dentro del recipiente.

 

Purgar en temporada de calefacción ¿cuándo es necesario?

Que los radiadores hagan ruido no debe tomarse como algo normal. Una de las razones de que se produzcan ruidos es que haya una burbuja de aire atrapada en el interior del radiador y sea necesario realizar un nuevo purgado.

Si, a pesar de realizar un nuevo purgado, los ruidos persisten, conviene avisar a un especialista que realice una revisión y determine qué los causa.

 

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