En los edificios con calefacción central, para que la sala de calderas funcione de manera óptima cuando llegue el invierno es necesario aprovechar los meses de buen tiempo para realizar pequeños ajustes.

Es buen momento para limpiar la caldera

Tal y como establece el Reglamento de Instalaciones Térmicas (RITE), durante la temporada de calefacción, cuando la instalación de calefacción central está a pleno rendimiento, el mantenedor debe realizar visitas mensuales.

Estas visitas cesan cuando suben las temperaturas, ya que encender la caldera para realizar labores de mantenimiento en esta época es innecesario.

En cambio, con la caldera apagada, llega el momento de proceder a su limpieza para que todo esté a punto cuando empiece la próxima temporada de calefacción.

También se puede aprovechar para realizar pequeños ajustes

En invierno, con la calefacción central a pleno rendimiento, es habitual que se produzcan algunas incidencias que, aunque no provoquen una interrupción de servicio, generan molestias o falta de confort.

El verano, cuando la calefacción está apagada, es el momento de comunicar esas incidencias para que la empresa de mantenimiento proceda a subsanarlas.

Algunas de las actuaciones que se suelen hacer durante los meses de verano son la instalación de centralitas de regulación en las salas de calderas que aún no las tienen. O la sustitución de cuadros eléctricos de salas de calderas que han quedado fuera de normativa.

Cambios que con la caldera apagada no generan molestias, pero que si se realizaran durante la temporada de calefacción podrían dejar durante un par de días sin servicio a la comunidad.

Aunque la caldera esté apagada, el circuito de calefacción no debe permanecer mucho tiempo vacío

Durante los meses en los que las calefacciones están paradas, muchas comunidades aprovechan para hacer obras, para lo cual es necesario vaciar de agua el circuito de calefacción. Los expertos de Remica Servicios Energéticos recomiendan que el circuito de calefacción permanezca vacío el menor tiempo posible para evitar desajustes y/o problemas en algunas uniones que pueden generar fugas.

El encendido y apagado de calefacción central no debe generar molestias en las viviendas

Son las comunidades de propietarios (y no las empresas mantenedoras) quienes deciden cuándo apagar el sistema de calefacción en primavera y cuando volver a encenderlo en otoño.

El apagado de calefacción con la llegada del buen tiempo es una operación sencilla, que no genera (o no debería generar) molestias en las viviendas ni afectar al servicio de agua caliente sanitaria (ACS) comunitaria. De hecho, en aquellos casos en los que se cuenta con dos calderas, una para calefacción y otra para agua caliente sanitaria, lo más habitual es apagar la de calefacción, aunque se deja preparada por si fallara la de agua caliente durante el verano y esta tuviera que entrar en modo “apoyo”.

Tras la época de calor, octubre y noviembre suelen ser los meses elegidos por las comunidades de propietarios para poner en marcha de nuevo el sistema de calefacción. Aunque no es obligatorio de acuerdo a la normativa, conviene que antes del encendido el mantenedor realice una revisión previa de la instalación.

Es recomendable que, antes del encendido, la comunidad contacte con su empresa de mantenimiento y se aseguren de que todo funcionará correctamente a la hora de disfrutar de todo el confort de la calefacción central en sus hogares.

¿Podemos ayudarte? Si necesitas asesoramiento, en Remica contamos con más de tres décadas de experiencia en el sector de las instalaciones térmicas.

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