El Parlamento Europeo busca objetivos más ambiciosos en materia de eficiencia energética y de renovables, que además sean vinculantes para los estados miembros. Es la conclusión que se desprende tras la celebración del pleno del Parlamento Europeo celebrado el pasado 19 de enero de 2018, en el que esta cámara respaldó la propuesta de la Comisión Parlamentaria de Industria para “establecer objetivos vinculantes para el conjunto de la UE para potenciar la eficiencia y las energías renovables”.

En sintonía con el Acuerdo de París, entre  las principales exigencias de los eurodiputados figura elevar al 35% los objetivos de eficiencia energética y renovables, y  que el 12% de la energía usada por el sector del transporte en 2030 proceda de fuentes renovables.

Ahora, el Parlamento deberá negociar con el Consejo de la UE – la institución comunitaria que representa a los Estados Miembros- que es menos ambiciosa y apuesta por mantener los objetivos de eficiencia energética y renovables en el 27%.

Además, para que los objetivos de  renovables se materialicen, los países deberán fijar sus propios objetivos nacionales, que serán coordinados y supervisados en virtud de otro proyecto legislativo, también aprobado el 19 de enero por el Parlamento Europeo, sobre la gobernanza de la Unión de la Energía.

¿Cuáles son los objetivos de eficiencia energética y renovables aprobados por el Parlamento Europeo?

Estas son las propuestas que aprobó el pleno del Parlamento Europeo celebrado el pasado 19 de enero de 2018:

  • Obligación de aumentar la eficiencia energética un 35%. Con el voto de 485 eurodiputados (132 votaron en contra y 58 se abstuvieron), el Parlamento quiere que, en 2030, el conjunto de la Unión Europea se establezca un objetivo de mejora del 35% en eficiencia energética (con umbrales orientativos para cada país). Este objetivo se calculará a partir de la proyección de consumo energético para 2030 según el modelo PRIMES, que simula el consumo y suministro de energía en la UE.

  • Alcanzar una cuota del 35% en energías renovables. El texto sobre renovables, que salió adelante con 492 votos a favor, 88 en contra y 107 abstenciones, establece que, para alcanzar el objetivo global del 35% de energías renovables en 2030, también deberán fijarse objetivos nacionales. Los países podrán desviarse hasta un 10% de esas cifras bajo determinadas circunstancias.

  • Autoconsumo y comunidades energéticas. El pleno apoyó los cambios introducidos por la comisión parlamentaria para asegurar que los consumidores que producen electricidad pueden consumirla, así como instalar sistemas de almacenamiento, sin tener que pagar impuestos o tasas por ello. El mandato negociador también insta a los Estados miembros a evaluar los obstáculos al autoconsumo y a facilitar que los consumidores, particularmente los hogares, se unan a comunidades productoras de renovables sin exigencias o procedimientos no justificados.

  • Transporte: bicombustibles más avanzados, no más aceite de palma a partir de 2021. En 2030, cada Estado miembro deberá asegurarse de que el 12% de la energía utilizada por el sector del transporte procede de fuentes renovables. La contribución de los biocombustibles de “primera generación” (elaborados a partir de alimentos y piensos) deberá limitarse al nivel de 2017, con un máximo del 7%, en el transporte por carretera y ferrocarril. Los eurodiputados quieren prohibir el uso de aceite de palma a partir de 2021. La cuota de biocombustibles avanzados (cuyo impacto en el uso de la tierra es menor que el de los elaborados a partir de alimentos y piensos), combustibles renovables para el transporte de origen no biológico, combustibles derivados de residuos y electricidad renovable deberá alcanzar el 1,5% en 2021, aumentando progresivamente hasta el 10% en 2030.

  • Estaciones de carga. Al final de 2022, el 90% de las gasolineras en las carreteras dentro de las redes transeuropeas deberán estar equipadas con puntos de recarga para vehículos eléctricos.

 

  • Biomasa. El Parlamento pide medidas específicas para evitar incentivos al uso no sostenible de la biomasa para producción de energía cuando haya alternativas industriales o materiales que aporten mayor valor añadido. Así, apuestan por el uso de desechos y residuos para producir energía.

 

  • Planes nacionales y el papel de la Comisión Europea. Para avanzar hacia la Unión de la Energía, antes del 1 de enero de 2019 y cada diez años a partir de esa fecha, cada Estado miembro deberá enviar a la Comisión un plan integrado sobre energía y clima. El primer plan deberá cubrir el periodo que va de 2021 a 2030. La Comisión evaluará los programas y podrá hacer recomendaciones o adoptar medidas si considera que no se han logrado los progresos suficientes o no se han adoptado todas las acciones necesarias.

Fuentes: Parlamento Europeo, Diario Expansión, 20minutos.es