Todo parece indicar que la reciente aprobación del RD 244/2019 (que establece las condiciones administrativas, técnicas y económicas del autoconsumo de energía eléctrica) va a estimular la instalación de placas solares fotovoltaicas en los edificios de nuestro país.

Aunque es común ver estos elementos en los tejados de los edificios, ya existen desarrollos para ofrecer soluciones arquitectónicas más originales, en las que se combine la producción de energía solar fotovoltaica con una estética vanguardista. ¡Sigue leyendo y te contamos cuáles!

 

Instalaciones verticales fotovoltaicas

Los paneles solares también se pueden instalar en las fachadas de los edificios.  Un estudio realizado por  el Grupo de Investigación SWIFT  (Solar and Wind Feasibility Technologies) de la Universidad de Burgos (UBU) ha medido la radiación solar que reciben las fachadas de los edificios en un estudio experimental. Para ello, han se han basado en una instalación que disponen en la Escuela Politécnica Superior de Burgos.

Los autores del estudio sostienen que, en los meses de invierno, la fachada sur recibe más energía que la superficie horizontal en la misma localización, con lo que una instalación en esa fachada produciría más que la colocada en el tejado.

“Cuando se diseña una instalación fotovoltaica, uno de los aspectos clave para que su eficiencia sea la máxima es que los paneles estén adecuadamente colocados y que reciban la máxima cantidad de radiación solar posible. Y esto depende de la latitud en la que se encuentra la instalación y del día del año”, indica  Cristina Alonso Tristán, profesora de la UBU e investigadora del grupo.

Sin embargo,”los datos que se utilizan actualmente para dimensionar las instalaciones fotovoltaicas son los obtenidos para el plano horizontal, aquellos que se miden de forma habitual en las estaciones meteorológicas”, explica esta investigadora.

Instalar paneles verticales podría terminar con esta situación y contribuir a que los edificios sean 100% autosuficientes o que, incluso, sean capaces de ofrecer un excedente energético.

 

instalación fotovoltaica vertical

Edificio de apartamentos ubicado en el sur de Los Ángeles y que ha sido restaurado por los arquitectos del estudio KoningEizenber,

con paneles solares verticales. Fuente: Ecologismos

 

Vidrio fotovoltaico

El vidrio fotovoltaico utiliza un revestimiento fotosensible que cubre el cristal o el vidrio.

Este revestimiento, que puede ofrecer distintos grados de transparencia, o incluso ser totalmente transparente, permite transformar la energía solar en electricidad.

Esta tecnología se está integrando ya en edificios a través del vidrio de fachadas, ventanas, lucernarios o suelos, pero en el futuro se podría aplicar esta tecnología a otros entornos, como las pantallas de los móviles, o  las carreteras.

Entre las ventajas de este tipo de tecnología, destaca que:

  • No se necesita espacio “extra”. A diferencia de las placas solares, que se colocan en las fachadas o cubiertas del edificio, pueden instalarse en elementos ya existentes como las ventanas, ya que permiten pasar la luz.
  • Existe una gran disponibilidad de tamaños y formas y pueden variar en colores o transparencias según necesidad del proyecto.
  • Se adapta a cualquier tipo de carpintería exterior, e incluso,  interior.
  • También pueden incluir filtros que reduzcan la entrada de calor en el interior de los edificios, con lo que, además de producir energía, adicionalmente contribuyen a ahorrar energía en climatización.

 

Un ejemplo de esta tecnología se encuentra, entre otros edificios, en el Instituto Canario Superior de Estudios (Las Palmas de Gran Canaria), que cuenta con un sistema de lamas de vidrio fotovoltaico de silicio amorfo integrado verticalmente en la fachada.

Se trata de un vidrio triple laminado de casi 3 metros de largo y medio metro de ancho, que cuenta con un grado de transparencia medio y que ha sido combinado con vidrios inactivos, para dotar al edificio de una estética singular.

 

lamas de vidrio fotovoltaico

Fuente: Onyx Solar, vía Ovacen