En algunas instalaciones de calefacción central, al inicio de la temporada de invierno, cuando la sala de calderas empieza a estar operativa, hay vecinos que notan que los radiadores hacen ruido. O, incluso, que estos no calientan o que solo están calientes por la parte inferior.

 

¿Cuál es la causa?

Que los radiadores hagan ruido o no calienten no significa necesariamente que la instalación de calefacción central tenga problemas. ¡Además, es un fenómeno muy común!

Lo más normal es que suceda porque, antes de poner a punto la calefacción, se haya realizado un proceso de llenado.

Este proceso consiste en vaciar y, posteriormente, volver a introducir el agua que necesita para funcionar el circuito de calefacción.

Al realizarse el proceso de llenado, se forman bolsas de aire en el circuito de calefacción, que son las responsables de que los radiadores no calienten adecuadamente, o que se escuchen ruidos en las tuberías.

La única forma de expulsar estas bolsas de aire es que todos los vecinos purguen sus radiadores.

 

 

¿Cómo realizar el purgado?

Purgar los radiadores es un proceso sencillo, que cualquier persona puede realizar en su hogar:

  1. Colocar un recipiente bajo la llave de purgado, para evitar que el agua moje el suelo de la habitación.
  2. Abrir la llave de purgado. Se puede usar un destornillador para que resulte más sencillo.
  3. Una vez abierta, empezará a salir agua. Puede que al principio salga de manera discontinua.
  4. Cuando el agua empiece a fluir de manera continua es señal de que el aire ha sido expulsado y que ya se puede cerrar la llave.

 

Para evitar problemas,  tenga en cuenta que:

  • Antes de realizar el purgado, debe consultar con el presidente/administrador de su comunidad o la empresa mantenedora que se ha realizado el llenado de la instalación. De otro modo, al no haber agua en el circuito, el purgado es inútil.

 

  • Los primeros días tras realizar los purgados, hay que cerciorarse de que la instalación de calefacción central mantiene la presión adecuada de agua. Hay instalaciones que tienen un sistema automático de reposición de agua. En las que no se dispone de este sistema debe realizar esta comprobación el responsable de la instalación (portero, presidente…) o la empresa mantenedora. En estos casos, si lo desean, pueden instalar un sistema automático de reposición ¡Consulte a un profesional de confianza!

 

  • Para hacer el purgado es suficiente con girar como máximo una vuelta la llave o maneral, en sentido contrario a las agujas del reloj. Si no sale agua después de darle una vuelta, y ha comprobado que el circuito tiene la presión adecuada de agua (llenado de la instalación), pudiera deberse a una obstrucción en el purgador. Lo mejor en estos casos es consultar a un profesional.

 

  • En algunas instalaciones muy antiguas solo hay purgadores en los radiadores de los últimos pisos. Esto significa que el aire solo puede salir a través de los radiadores instalados en las viviendas de las últimas plantas. En este tipo de instalaciones, el purgado se alarga ya que las bolsas de aire van ascendiendo y lo más probable es que deba realizar el purgado durante varios días tras el arranque de la instalación.

 

En las instalaciones de calefacción central el purgado de los radiadores de una vivienda influye en el conjunto de la instalación.

Por eso, es necesario concienciar a los vecinos la importancia de que todos lo realicen antes de que se produzca el encendido de calefacción.

Es el único modo de expulsar todas las bolsas de aire de la instalación, que pueden afectar a cualquier radiador del edificio.

 

¿Y si los problemas persisten y los radiadores hacen ruido o no calientan?

En gran parte de los casos los problemas de ruidos o de falta de calor en los radiadores se solucionan gracias al purgado.

Sin embargo, si los ruidos persisten, o se sospecha que un radiador ha podido sufrir daños lo mejor es contactar con un técnico especializado.

Teléfono de Remica 91 396 03 00 / email remica@remica.es