¿Qué son las válvulas termostáticas? ¿Cuál es su función? ¿Cómo deben instalarse correctamente?

Ubicadas en los radiadores, las válvulas termostáticas sirven para regular la temperatura de las habitaciones de manera automática.

1. ¿Qué partes tiene una válvula termostática?

Las válvulas termostáticas se componen de dos partes:

  • La válvula termostatizable, que une las tuberías con el radiador.
  • El cabezal termostático que, en función de la temperatura, abre, cierra o regula el caudal de agua para alcanzar la temperatura de confort deseada por el usuario.

 

2. ¿Son todos los cabezales iguales?

No todos los cabezales termostáticos son iguales. Pueden ser sencillos o de mando manual, que son los más básicos. Pero, además, actualmente existen modelos más sofisticados, como los cabezales integrados y los cabezales electrónicos.

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De izquierda de derecha: cabezal manual, cabezal termostático con sensor integrado y cabezal electrónico (Marca: Danfoss)

 

3. En mi hogar, ¿conviene instalar válvulas en todos los radiadores?

No existe una respuesta sencilla a esta pregunta ya que todos los radiadores deben tener válvulas termostatizables. Sin embargo, no se recomienda que todos dispongan de cabezales termostáticos, ya que si estos se colocaran en todos los radiadores del edificio y se cerrasen todos a la vez al alcanzar una buena temperatura, la caldera se quedaría sin circulación, lo que generaría problemas de funcionamiento en la instalación.

Por ello, la recomendación general es instalar cabezales termostáticos solo en salones y dormitorios.

 

4. ¿Qué mantenimiento necesitan las válvulas termostáticas?

Durante los meses de calor, en los que los radiadores y válvulas termostáticas permanecen cerrados y el sistema de calefacción está desactivado, se recomienda ajustar la válvula en el número más alto.

En cambio, en invierno, cuando las válvulas termostáticas se encuentran trabajando a pleno rendimiento, es conveniente:

  • No cubrir el cabezal termostático, para asegurar su funcionamiento correcto.
  • Ajustar la válvula termostática en la posición anti-hielo (T) en caso de ausencias prolongadas, como unas vacaciones.

 

5. ¿Qué hacer para instalar, arreglar o sustituir válvulas termostáticas?

Llamar a profesionales cualificados para sustituir las válvulas termostáticas es la mejor manera de evitar problemas en la instalación. En Remica Servicios Energéticos llevamos más de treinta años dedicados a la instalación y mantenimiento de todo tipo de sistemas de calefacción. ¡Nuestra experiencia nos avala! Pida información sin compromiso en el teléfono  91 396 03 00 o en el email remica@remica.es.

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Las válvulas termostáticas y el ahorro de energía

La función de las válvulas termostáticas es fundamental para terminar con el derroche de energía. Gracias a estos dispositivos, los radiadores no sobrepasan la temperatura de confort deseada por los usuarios.

Las cifras hablan por sí mismas: por cada grado centígrado de más que se evita, se ahorra hasta un 10% de energía. Imaginemos que los habitantes de un hogar desean disfrutar de una temperatura de veintitrés grados centígrados, pero la temperatura se dispara hasta los veinticinco. ¡Son solo dos grados de diferencia pero se gasta hasta un 20% más de energía de lo que es necesario!

En otros países europeos, el uso de válvulas termostáticas está generalizado desde hace más de medio siglo, junto a otras medidas que contribuyen a ahorrar energía como el uso de gas natural y los repartidores de costes.

 

Calificación energética de las válvulas termostáticas

¡Se puede saber la eficiencia energética de las válvulas termostáticas gracias a la etiqueta TELL (Thermostatic Efficiency Label)!

Este sistema califica la eficiencia de las válvulas termostáticas con una escala de letras (de manera similar a los electrodomésticos) teniendo en cuenta criterios como la influencia de la temperatura del agua en la regulación, la histéresis, el tiempo de respuesta y la influencia de la presión diferencial. Según esta calificación, las válvulas de tipo “A” son las más eficientes por tener un mejor comportamiento energético.

Las únicas válvulas termostáticas a las que no se aplica la etiqueta energética TELL son las electrónicas. Y es que la eficiencia energética de los cabezales termostáticos de tipo electrónico se valoran mediante la certificación EU.BAC (Asociación Europea de Controles y Automatización de Edificios), que asegura que los productos cuentan con niveles asegurados de efectividad en rendimiento energético y control de calidad.

Más información en http://www.ahorraentucalefaccion.com/index.php/preguntas-frecuentes

Es necesario adecuar el sistema de distribución hidráulica

En conjunto, las válvulas termostáticas modifican el funcionamiento de la instalación. Al permitir que se abran o cierren en función de las necesidades térmicas de cada estancia, influyen en el funcionamiento general de la instalación de calefacción.

Por ello, tal y como explica la Nota informativa sobre la conveniencia de dotar a las instalaciones de calefacción centralizadas de sistemas de individualización de consumos y de válvulas termostáticas en los radiadores de la Dirección General de Industria de la Comunidad de Madrid,  para que funcionen correctamente las válvulas termostáticas “requieren que se haya adecuado el sistema de distribución hidráulica de toda la instalación para que funcione con caudales variables, lo que redunda en un mejor rendimiento del sistema y un mejor confort”.

Además, en la nota también se indica que  “al adaptar el circuito hidráulico al funcionamiento a caudal variable y reequilibrado se deberá contar con bombas de caudal variable y alta eficiencia y sistemas de equilibrado”. De ese modo se corrigen “problemas de funcionamiento de estas instalaciones, como son que, en determinadas alturas, bajos o áticos no llegue el agua caliente con suficiente temperatura o lo haga con demasiada, así como que ciertas columnas no alcancen la temperatura adecuada”.

 

Sabías que…

  • Cuando ventiles la casa en invierno, cierra la válvula termostática antes de abrir las ventanas. Esto se debe a que el aire frío que entra en el ambiente causa la activación inmediata del flujo de agua caliente y, por lo tanto, un inútil derroche de calor.